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domingo, 1 de noviembre de 2015

Año dos mil cincuenta

Me desperté pensando que la fiesta todavía podía estar en la boca de metro más cercana.
Pero mi número cayó de repente en una de las caras infinitas del dado del universo.
En ese año recuerdo que todavía no había tráfico aéreo de coches.
Y que ese año abandoné ese mundo sin verlo.
Bueno, sin tocarlo.
Porque llegué a sentirlo desde el plano astral 358-ese es el nombre que le puso el científico que lo descubrió-aunque nunca trascendió, ni llegó a enterarse nadie.
Ya se sabe que estas cosas las esconden las entidades que han ocupado el poder de la voluntad humana.

A estas alturas, en el dos mil cincuenta, ya no tenemos bombas de neutrones y tanto la información como el conocimiento todavía siguen siendo eso que llamamos libertad. Pero claro, eso implica un esfuerzo.
Y tu voluntad flaquea cuando te lo ponen todo a un euro.
La facilidad, la comodidad y el consumo epiléptico se han convertido en las auténticas armas de dominación terrestre.
Hacen que simplemente no te de tiempo a pensar.
Es mucho más eficiente para la empresa todopoderosa.

Nos pasamos toda la vida corriendo en círculo y persiguiendo la zanahoria que nunca llegamos a alcanzar.
Miento.
La llegamos a alcanzar, pero se vuelve a clonar en una zanahoria mejor.

Ahora que he vuelto a ser energía pura y os hablo desde el plano 358-porque por fin se ha podido establecer una vía de comunicación oculta interdimensional-puedo dirigirme a vosotros y decir:

¿estáis tontos o qué?

jueves, 9 de julio de 2015

La verdad

Mi verdad ha sido la verdad durante nueve meses.
Y no sin dolor tendré que parirla.
Porque todo tiene un plazo inevitable.
Un tiempo con principio y fin.
Alguien metió esa semilla.
Y yo dejé que germinara. En todo mi dentro.

Cuando salga, será la verdad del mundo.
Y será otra.
Y la contemplaré desde dentro.
Y se dejará ver desde fuera.
Y no podré alimentarla.
Engordará con otras miradas, como las prostitutas.

Llorará atenciones pasadas.
Y cagará mentiras.

Y se limpiará el culo mi verdad-ahora la verdad de otros-,
cuando alguien la vea pasar y diga:
esa verdad me gusta, gracias por compartirla.







lunes, 20 de abril de 2015

Prejuicios

-¿Y si lo hago con la palma de la mano?
-No sería mejor
-Abierta, muy abierta. Así, con los dedos separados.
-¿Cómo si fueras un palmípedo?
-Exacto.
-Pues creo que no cambiaría nada.
-¡Pues yo creo que eres muy negativa!
-Lo que no quiero es que mi culo sufra las consecuencias.
-Tendrías que asegurártelo, en plan Jennifer López.
-Anda claro, y operarme las tetas también.
-A veces te pones muy borde.
-Y tu muy gilipollas.

(enorme silencio)
(miradas al infinito)
(suspiros de frustración)
(movimientos de cabeza)
(acercamiento de dedo meñique a mano)

-Cariño…
-Qué…
-De verdad… ¿Y si utilizas el martillo?
-¿Para clavar la chincheta en la silla? Se va a torcer.
-Como seguro se va a torcer es si la clavas con la palma de la mano.

viernes, 6 de marzo de 2015

Diez mil y una miradas.

Hay miradas que se esconden detrás de tus pensamientos
y los empujan a hacer nudismo.

Otras llevan pintura de guerra,
pero solo es un disfraz de carnaval.

Algunas miradas no se han duchado desde que nacieron
y no piensan hacerlo nunca.

Existen las miradas Torquemada
con autoridad para perdonarte hasta el último de los pecados.

Hay algunas que son futurólogas
y te dejan incluso ver lo que todavía no existe.

Muchas de ellas serpentean tratando de ser verdad
cuando en realidad son mentira.

En algunos ojos intentan descansar miradas
que desearían encontrar la paz en cuencas cerradas para siempre.

Y luego está tu mirada.
Una mirada que al mismo tiempo es nueva y es vieja.

Como lo es cada día, el sol.

domingo, 16 de noviembre de 2014

El hombre de antes y la mujer sombra.

Soy un hombre como los de antes,
en el ahora.

Busco una mujer en forma de sombra
como los niños perdidos de la Isla de Nunca Jamás.

Coseré y descoseré la sombra a mi antojo.

De día, la tendré pegada a mis ilusiones
y por la noche, me esperará calentando mi cama
mientras yo caliento otras.

Mi sombra hará que crezca hierba fresca
cuando mis pasos de fuego hayan arrasado el camino.

Le daré el privilegio de seguirme,
en agradecimiento a los servicios prestados.

Y tiraré migajas de pan dorado
a las palomas que se protejan en ella.

Soy un hombre brandy
y me pongo la etiqueta de Espléndido.


En las cosas de los sueños no conviene ser prudente.

Como una vela que se muere de repente
han borrado mis pasos el camino marcado.

Una navaja que entra en la carne ya muerta
aunque siente que aún sigue viva.

La cirugía emocional está sobrevalorada.

No existe un después más valioso que un antes
ni un antes más acogedor que un después.

La neutralidad es la cuchilla de la voluntad
que corta las cadenas.

No hay piedad para ningún recuerdo,
simplemente desaparece.

Desde la distancia se ve todo
desde un tiempo indefinido.

Y cuando el tiempo no es tiempo
nada ha existido, nada existe y nada existirá.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Sinfonía en morado

Que mi música se vista de morado.

Que viaje como en clave de sol al atardecer
dejando las montañas llenas de musgo púrpura.

Que cada sonido se lleve los miedos de la humanidad y que su rastro huela a lavanda.

Que cada flor violeta sea un beso y que esos besos regalen cada oído.

Que nuestras venas sean las cuerdas de guitarra y nos inviten siempre a bailar el universo.

Que nos pongamos morados de canciones donde la dignidad sea digna hija de la humildad.

Que las saetas abandonen la tristeza igual que las lilas traen la alegría a la primavera.

Que el vacío entre el tu y el yo no se quede en blanco
y la vida pueda seguir tocando en armonía.